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miércoles, 25 de abril de 2012

MI PADRE

Mi padre nació un veintisiete de Abril de 1907 hijo de Manuel Manrique Marquina y de Maria Salinas Andugar, fue el primogénito de la familia, el mayor de los nueve hermanos que parió mi abuela.

Mi abuelo, a causa de sacarle una muela, cogió una infección y murió a la edad de cuarenta y cinco años, demasiado joven para morir y, encima, dejar una viuda con nueve hijos. Mi padre, como el mayor que era de los nueve hermanos, tuvo que hacer de padre de sus hermanos, conoció a mi madre y se hicieron novios. Al poco tiempo se casaron.

Después de casados poco tiempo estuvieron sin tener hijos. Los dos mayores nacieron antes de estallar la guerra, y mi hermana Lola nació después de comenzar la guerra, así que me imagino lo que le pasaría por la cabeza a mi padre estando él en la guerra y mi madre sola y con tres hijos. Pero damos gracias a Dios de que, terminada la guerra, mi padre volvió a casa sano y salvo.
Él nunca perdió la ilusión por la vida, pronto volvieron a rehacer su vida de casados y en el año mil novecientos cuarenta y dos nació mi hermana Isabel, y dos años más tarde nací yo, su ilusión, por lo visto, era tener muchos hijos, porque vinieron otros dos más, aunque por desgracia los dos murieron.
Aunque pasamos por tiempos muy difíciles, desde que yo recuerdo a mi padre, nunca lo vi afligido ni con mal humor; de una forma o de otra siempre solucionaba los problemas de la casa y, además, nunca perdía el humor. Lo recuerdo cuando nos sacaron de la escuela a mi hermana Isabel y a mí, cuando estábamos recolectando el algodón, y, para darnos ánimo, nos cantaba una copla que decía así: "CANTA COMPAÑERO CANTA, CANTA BIEN Y CANTA FUERTE, QUE EL QUE CANTA TRABAJANDO, EL TRABAJO NO LO SIENTE", y aquella canción nos daba ánimo para seguir trabajando.

Después de todo lo que se pasó en la posguerra, que no fue poco, comenzaron los tiempos de bonanza, y entonces todavía se le puso la cara con mucha más alegría, con sus hijos criados, después casados, y después los nietos. Eso lo llevó a gozar de lo lindo y a viajar a Toledo para ver a su amigo Eusebio, que estuvo en la guerra con él, y a Barcelona para ver a sus hermanos, que fueron seis los que se fueron en busca de mejor vida. Así que de él me quedan muy buenos recuerdos, que me ayudan a llevar mi vida con más satisfacción y con el orgullo de haber tenido un padre, para mí, ejemplar.

El día doce de Diciembre nació mi hermano mayor y le pusieron de nombre Manuel, igual que mi padre, dos años después nació mi hermano José y tres años más tarde nació mi hermana Lola.

REGRESO DE FRANCIA

Cuando regresé de Francia ese mismo año tenía que ingresar al servicio militar; mi madre, como todas las madres, se quedaba preocupada por la marcha del hijo que se iba, pero no con la angustia de que su hijo se iba y no tenía dinero para darle, a mis padres les dejé cuando marché al servicio militar aproximadamente unas treinta mil pesetas que había traído de Francia.

Dos años estuve en la marina de guerra española, y venía a casa cada dos semanas, porque la mili la hice en Cartagena. Mi madre me daba el dinero que yo le pedía, y a veces me decía que por qué le pedía tan poco, y yo le contestaba: "no te preocupes por mí, que en la mili también cobro cuatrocientas cincuenta pesetas todos los meses, y salgo de paseo con los amigos, y cenamos fuera del cuartel, no pienses que estoy siempre encerrado en el cuartel porque no es así".

Antes de terminar el servicio militar me eché novia formal. A mi madre le agradó mucho, pues al menos estaba tranquila de saber dónde estaba cuando salía con la motocicleta. Después de licenciarme yo seguí trabajando en la construcción, y también estuve conduciendo un camión durante un año, eso fue allá por el año 1968.

En el año 1969 nos casamos y también nosotros nos metimos en casa propia y nueva, así que a mis padres les llenaba de satisfacción ver a sus cinco hijos casados y, además, los cinco con casa propia.

Y recordando a mi madre yo la veía, a pesar de tener mas de noventa años, más joven que cuando tenía cuarenta y cinco. Como dije al principio,  mi madre murió el día veintiocho de Septiembre del año 2000, y dejó una familia de cinco matrimonios, once nietos, catorce biznietos y una tataranieta, eso le hizo gozar a ella hasta su muerte.

Hoy descansan en paz los dos, mi padre y mi madre, y como ley de vida que es, espero poder descansar algún día junto a ellos.

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