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jueves, 9 de mayo de 2013

CINCO DE MAYO DE 2013

Mi hija ya está en los preparativos de la comunión de Andrea, como pueden ser el
vestido, las invitaciones, el fotógrafo, o el salón donde se va a celebrar el convite.

Son muchas cosas las que van ligadas a una primera comunión hoy en día, en los tiempos que comulgamos nosotros, los de mi edad, nuestros padres se preocupaban menos de los fotógrafos y de los salones de celebraciones, a ellos lo que más les preocupaba era que no pasáramos hambre, lo demás no tenía verdadera importancia. Hoy le damos mas importancia a lo que menos importancia tiene, y le restamos importancia a lo que verdaderamente la tiene. Pero la vida es así, la ilusión de los niños es lo que prevalece, y tenemos a veces que meternos en donde no cogemos porque la sociedad nos empuja a ello, y aunque después nos pese, pero ese momento no lo quita nadie.

Día 5 de Mayo, hoy es un día muy especial para mi nieta Andrea, y para toda la
familia, claro, ha llegado el día de su primera comunión, el que tanto estaban esperando ella y sus padres, ella porque ya se le ha terminado la catequesis, y sus padres porque se les ha terminado la obligación de llevarla a la misma. Nos levantamos temprano, es normal en días como éste, mi mujer, para preparar la ropa que nos tenemos que poner ella y yo. Mientras yo me aseo, ella hace la cama y me pone la ropa que tengo que llevar ese día. Y, mientras yo me doy un paseo, ella se arregla, no sin antes dejar cada cosa en su sitio.

A las once y media y con la Iglesia llena de gente, hicieron su entrada los dieciocho niños y niñas que iban a hacer su primera comunión. Todos y cada uno de ellos iban radiantes, fue un precioso ver a los niños con esa cara de inocencia llegando al altar mayor y colocarse cada uno en su sitio, era emocionante.

La celebración tuvo lugar en el mismo sitio en que lo hizo su hermana Irene, en la HACIENDA DE JUAN. Lo pasamos muy bien.


miércoles, 8 de mayo de 2013

AÑO 2013, MI NIETA ANDREA

A mi nieta Andrea ya se le están terminando las clases de catequesis, sólo le queda el mes de Abril. Su formación, su educación, y su preparación han sido las tres facetas mas importantes que ha tenido
que afrontar. Claro que ninguna de las tres le ha costado mucho trabajo conseguir. En primer lugar, su formación la han llevado, como es natural, sus profesores, sus catequistas y sus padres. En segundo lugar su educación, la educación aunque muchas personas piensan que es cosa de los profesores de colegio, si analizamos bien las cosas, nos daremos cuenta de que la mayor parte de la educación de los niños es cosa de los padres, de los abuelos, de los hermanos mayores y, también, de los profesores. Y en tercer lugar, la preparación. Ésta sí que es exclusivamente de las catequistas. Por cierto, tengo que felicitarlas por la labor que están realizando.

Antes me he referido a que a Andrea le había costado poco trabajo conseguir las tres facetas más importantes para hacer la primera comunión, y lo he dicho porque ella reúne unas cualidades tan favorables que le permiten, casi sin esfuerzo, conseguir aquello que se propone, o que le imponen que debe de hacer sus profesores y sus catequistas. Es una niña muy amable y atenta, es responsable, cariñosa y educada, es dulce  para pedir las cosas, y eso me hace a mí tener que resaltar esas cualidades que ella tiene a su favor y que serán muy importantes para desenvolverse a la largo de su vida.

Es un orgullo para toda la familia ver que todavía, y lo digo porque cada día vemos a más jóvenes descarriados, hay personas que se esfuerzan para llevar a sus hijos con una educación adecuada, para que no caigan en las malas tentaciones que hoy acechan a los jóvenes y que tanto daño les está haciendo.

martes, 26 de marzo de 2013

COMUNIÓN DE LUCÍA

Lucía ha sido muy aplicada en sus estudios desde muy corta edad, en la guardería primero, y en el colegio después. Ella se toma el colegio con mucho interés. Le gusta que le haga preguntas sobre las lecciones del día, y ella siempre me las dice de memoria. Yo le leo la pregunta o el encabezamiento y ella me responde correctamente. Para sus cosas es muy ordenada, en eso se diferencia de su hermano Juan, que ha sido y sigue siendo mucho mas despreocupado en los estudios que su hermana Lucía.
 
También  esta nieta lleva casi dos años de catequesis, y los lleva muy bien. A ésta sí que la traigo casi todos los días que le toca, porque su madre  tiene un turno de trabajo por la tarde que no le permite poder recogerla. De todas formas, a ella, me refiero a Lucia, le encanta que yo vaya a por ella, porque después de salir de la catequesis nos vamos para la casa y casi siempre entramos en algún establecimiento a comprar alguna chuchería o algún dulce; eso lo hago con ésta, pero con los demás lo he hecho igual, lo mismo que lo pienso hacer con los que me quedan. Al igual que en las dos comuniones anteriores, se iba acercando el día, y, como es natural, los nervios se ponen a flor de piel, aunque cada vez menos porque ya habían comulgado dos antes que ésta.

El día 26 de Mayo de año 2012 hizo su primera comunión mi nieta Lucía, la más pequeña y la segunda de mi hijo Juan y de su esposa. También en ésta salió todo bien como estaba previsto, hizo un día espléndido y, tanto mi nieta como el resto de la familia, nos pudimos lucir ese día. La comunión se celebró en el restaurante LA RANA  del Esparragal. Comimos y bebimos a placer, el día se lo merecía, y los niños y niñas se lo pasaron bomba jugando en el parque y disfrutando de lo lindo.

  

lunes, 25 de marzo de 2013

Y CON ESTA YA VAN TRES

El mismo año en que hace la primera comunión mi nieta Irene, mi nieta Lucía comienza la catequesis. A ésta sí que le tengo que dedicar más tiempo que a los otros, no es porque sea  mi nieta preferida, ni mucho menos, ni porque la quiera más que a ninguno de los
otros nietos, lo que pasa es que a la Irene, la mayoría de las veces, la recogía su abuela María de la catequesis, por lo tanto esa es la razón de que yo diga que le tengo que dedicar más tiempo que a los otros.

También es cierto que, desde que mi nieto Gonzalo entró al colegio con sus hermanas, yo dejé de tener tanto contacto con ellos, ya que su madre los llevaba al colegio y los recogía, y a mí sólo me quedaba llevar y traer a mis nietos Juan y Lucía, pero mi cariño es igual para los cinco. Lucía y su hermano Juan han sido para mí unos deberes continuos, porque, con éstos, pocos días he fallado de llevarlos al colegio y de recogerlos, hasta que comulgue Lucia.

A Juan y Lucia estoy llevándolos y recogiéndolos del colegio desde que me jubilé, los tengo día y noche siempre cerca de mí, en primer lugar porque vivimos en el mismo edificio, ellos arriba y nosotros abajo. El edificio es familiar, es decir sólo lo habitamos dos familias, la de mi hijo y la mía, pero, entre nosotros, como si estuviéramos en la misma casa todos. Por lo tanto la relación entre estos nietos y los otros se diferencia en eso, que unos nos tienen pegados a su casa, que entramos y salimos por la misma puerta, que metemos y sacamos los coches por la misma puerta de la cochera, que compartimos escalera y terraza del edificio. Y, sin embargo, los otros nietos los tenemos a unos quinientos metros aproximadamente. Ellos comparten las mismas cosas, pero con sus abuelos Manolo y María.

En fin, lo importante es que a Lucía la recojo  de la catequesis cada vez que puedo, al igual que he hecho con los otros nietos cada vez que ha hecho falta.

martes, 12 de marzo de 2013

SE ACERCABA LA FECHA

Ya dentro del año 2011 los preparativos para la comunión de mi nieta Irene habían comenzado. Con sus estudios al día, desde bien pequeña era muy estudiosa y
sacaba unas notas muy buenas con muchos notables y sobresalientes. Ha sido y lo es muy responsable para la edad que tiene, también es cierto que sus padres han estado y están sobre ella al igual que con sus hermanos menores.

La preparación de la catequesis estaba llegando a su recta final. Los preparativos de su comunión habían comenzado, sus padres un poco asesorados por mi hijo Juan y su mujer, porque a éstos ya les había comulgado uno, se apresuraban para los preparativos, por un lado que si el vestido y sus componentes, por otro lado el lugar donde se iba a celebrar el convite , y por otro lado la preparación de la niña para que, llegado el día, que no tuviera equivocaciones.

Bueno, pues resueltos todos los problemas de preparación para la comunión, ya sólo quedaba la preparación de los padres. Eso es otra, tienen que pasar por la Iglesia, estar con el cura, éste les informa a todos los padres y madres del programa aseguir, cómo se va a hacer, cómo se va a engalanar el interior de la Iglesia, cuánto va a costar todo eso y a cómo va a salir cada niño o niña. Así todos los padres quedan informados y preparados para lo que se avecina.

El día siete de Mayo del año 2011 comulgó y se celebró la comunión de mi nieta Irene, más que una niña de comunión parecía una novia en el día de su boda, todo salio como se esperaba, los padres, abuelos tíos y primos nos fuimos todos juntos después de salir de la Iglesia a celebrarlo a la hacienda de Juan en la Aparecida, y así terminó una etapa más de mi vida junto con mi mujer, mis hijos, mis nietos y mi familia.  

martes, 5 de marzo de 2013

SIGO CON MIS LABORES

En el año  2010 mi nieta Irene comienza la catequesis. Mi nieto Gonzalo  ya está en el mismo colegio que sus hermanas, y yo me ahorro de llevarlo a la guardería. Por lo tanto, mis obligaciones van bajando de nivel, mi hija tiene
ahora un turno de trabajo fijo y muy bueno para ella, pues le da libre toda la mañana hasta las cuatro de la tarde, que es cuando entra a trabajar. Eso también me libera a mí de llevar a sus tres hijos al colegio, porque ella misma los lleva y los trae después.

Así que ahora solo llevo al colegio a mis nietos Juan y Lucia y después me marcho al campo a seguir con mis deberes cotidianos, mis gallinas, mi gato, mi pato y mi recorrido por el huerto. Por la tarde, una vez que hemos comido, me marcho al centro de la tercera edad y allí me paso la tarde jugando al chínchón  con los amigos, y me lo paso a gusto, me echo "la partida del tío cano, unas veces la pierdo y otras la gano".

Y así vamos pasando el tiempo. También me he apuntado a otro entretenimiento, por las tardes, de lunes a jueves y de cinco a seis y media nos juntamos diez o doce personas en unos cursos de ordenadores, en los cuales, aparte de otras muchas cosas, estoy metiendo mis escritos como éste en un blog gracias a la generosidad de un profesor que desinteresádamente nos da clases, nos entretiene y nos enseña.  Gracias Jesús.

Si no fuera por esas y otras muchas cosas que nos ocupan el tiempo, la vida de jubilado sería muy aburrida. Por lo tanto, mi consejo personal para las personas ya jubiladas es que no se paren, que hagan algo para matar ese tiempo que tanto aburre, porque a mí me está dando muy buenos resultados; hasta esto que estoy haciendo, que no es otra cosa que escribir, para mí es  una forma de pasar el tiempo. Por lo tanto, ánimo a los jubilados, que todavía tenemos muchos años por delante.

martes, 26 de febrero de 2013

LLEGÓ EL DÍA

Por fin llegó el día de la comunión. El día dos de Mayo del año 2010 amanece con muy buen tiempo. Es agradable que, para una celebración como es el día de la primera comunión, el día sea bueno, soleado y espléndido, así todos los niños y niñas, y también los padres y familiares pueden lucir sus vestimentas y adornos, pero sobre todo los niños que son los protagonistas del día.

Nos levantamos ese día, tanto mi mujer como yo, mi hijo y mi nuera bastante temprano, y, como es normal en un día tan importante, algo nerviosos. Bueno, a decir verdad, bastante nerviosos, porque, aunque quieras dormir, los nervios no te dejan; por lo tanto, estas deseando que sea la hora para levantarte. Después de revisar todos los detalles para que no se olvide ninguno, preparamos el desayuno, llamamos y levantamos a los niños, desayunamos, y, acto seguido, los bañamos debidamente y les ponemos la ropa. Atención especial al que va a hacer la primera comunión, que es el que más tiempo se lleva. Después a se visten los padres y, mientras tanto, los abuelos nos quedamos con los nietos, a la vista de ellos para que no empiecen a jugar y se manchen la ropa o se la estropeen.

Se hace la hora de salir de casa para la Iglesia, salimos todos y cerramos la puerta. Echamos a andar y, por el camino, nos encontramos con otras familias que también van a lo mismo que nosotros.

Todos los niños y niñas, sentados a ambos lados del altar mayor escuchando las palabras del cura, las catequistas atentas a los movimientos que tiene que hacer cada niño cuando le toca, los fotógrafos pendientes de cuándo tienen que hacer la foto, y los padres, pendientes de sus hijos para ver cómo lo hacen.

Van tomando la primera comunión con un orden muy bien enseñado por las catequistas. Los fotógrafos hacen las tomas necesarias para no fallar a la hora de presentar el vídeo de fotos a las distintas familias, los padres y los abuelos limpiándonos la baba de ver cómo hacen la comunión los niños.

Terminada la ceremonia, todos salimos de la Iglesia contentos y satisfechos de ver lo bien que lo han hecho, los móviles salen de los bolsillos para hacer fotos de los niños con los familiares, con los padres, con los abuelos, con los amigos, y hasta con el perro en algún caso
.
La primera comunión de mi nieto Juan se celebró en el Restaurante Monte Pinar, de Orihuela. También allí tuve tiempo de pensar y recordar cuando yo hice la primera comunión, que estuve desde las seis de la tarde del día anterior hasta que salimos de la Iglesia, que serían más de las doce de la mañana, sin tomar ni agua. Mi padre me dio un bizcocho que había comprado en la confitería de Carlos Onteniente, para que me lo comiera.

miércoles, 20 de febrero de 2013

PRIMERA COMUNIÓN DE MI PRIMER NIETO

A lo largo de mis años de jubilado, mi mujer y mis hijos se han encargado de que yo no me quede parado, y me han ido pasando competencias de las suyas para que me entretenga, por ejemplo llevar    a mis nietos Juan y Lucia al colegio Ricardo Campillo a las ocho y media de la mañana. Después me voy a la casa de mi hija y llevo a mis nietas Irene y Andrea al colegio Nuestra Señora del Rosario a las nueve de la mañana, y, por si faltara algo, vuelvo a la casa de mi hija, cojo a mi nieto Gonzalo y lo llevo a la guardería.

Después cojo el coche y me voy al campo, a la pequeña finca de naranjos que tenemos, echo de comer a las gallinas, al pato y al gato, y, después, me entretengo recorriendo la finca con una picaza en la mano, y voy quitando algunas matas de hierba de las que nacen por el huerto. Cuando miro el reloj y veo que son las doce y media aproximadamente, me cambio de ropa y me vuelvo al pueblo a recoger el "ganado" que había dejado horas antes.

Y así un día tras otro, una semana tras otra, un mes tras otro y un año tras otro hasta llegar al año 2010, en el que mi primer nieto hace la primera comunión. Pero hay que ver cómo se pasa el tiempo cuando uno tiene algo que hacer, y, sobre todo, si lo que está haciendo lo hace a gusto porque si lo que haces lo haces a disgusto, las horas se hacen días, los días se hacen meses, los meses se hacen años, y los años se hacen siglos. Por lo tanto, mi consejo es que el tiempo que gastemos en hacer algo, que lo hagamos lo más a gusto posible.

Cuando yo era niño, antes de comulgar no teníamos esas ganas de que llegara ese día. Es cierto que también nos daban una preparación antes de comulgar. A los niños y niñas que íbamos a comulgar, desde el colegio y por la tarde, todos en fila, nos conducían hasta la Iglesia para darnos la preparación suficiente antes de comulgar. Allí en la Iglesia, el cura y algunos profesores o profesoras nos daban lecciones de cómo teníamos que movernos y comportarnos; una vez terminada la clase, salíamos otra vez en fila hasta el colegio, y, de allí, cada uno para su casa. Pero no como ahora, que te tienen dos años llevándote por la tarde una vez por semana al salón parroquial, y, una vez allí, te deja el familiar de turno y se vuelve a su casa, y, cuando son las siete, vuelven a recoger lo que dejaron un rato antes.

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