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sábado, 6 de junio de 2015

MI PEQUEÑA FINCA

En el año 1974 compramos una pequeña finca en el campo de la Matanza, término municipal de Santomera, Murcia, hoy ya término municipal de Santomera desde 1978. El costo de la finca fue de unas 250.000 pesetas. La finca era de campo secano, no tenía dotación de agua, pero se preveía que la podía tener en un plazo muy breve.
Mi esposa y yo decidimos plantarla de limoneros y así lo hicimos, pero regábamos con cisternas que traían el agua de pozos; al poco tiempo llegó el agua de riego, canalizamos el riego y comenzamos a regar, hicimos un cuarto de aperos para guardar las herramientas y una balsa pegada al cuarto que la llenábamos con cisternas y así teníamos agua en reserva para poner hortalizas.
En el año 1982 fundamos en Santomera entre trece personas una cooperativa para poder exportar nuestro limón y le pusimos de nombre, COOPERATIVA EL LIMONAR DE SANTOMERA.
Los nombres y apellidos de los trece fundadores fueron los siguientes:
Presidente, Juan Antón Campillo,  vicipresidente Juan José Garcia Ortuño,  secretario José Fernández La Orden,  tesorero José Villascusa Verdú, y los restantes componentes para el consejo rector y demás,  José Martínez Carrión,  Antonio López Martínez,  Antonio Marquina Espejo, Joaquín Rodríguez Illescas,  Vicente Fernández Campillo,  Francisco Fuster Alemán,  Carmelo Molina López,  Tomás Cayuelas Martinez y Juan Manrique Rubio, el que está escribiendo estas líneas y el que estuvo desde el comienzo de la cooperativa, el día 6 de Junio del año 1982 hasta el día 2 de Noviembre del año 1984 como encargado general de la misma.
Al tener mi producto de limón asegurada su venta, eso nos daba una tranquilidad tanto a mí como al resto de los socios, pero con lo que no había contado yo era con el frío. Entre los años 1985 y 1988 se produjeron dos heladas, que afectaron al fruto y al árbol. Yo me quedé tan helado como el árbol, no sabía qué hacer, si aquel fenómeno natural de la meteorología seguía así, difícilmente podía seguir con los limoneros.
Después de pensármelo mucho llegué a la conclusión de que no podía continuar con los limoneros. En el mes de Marzo del año 1988 arranqué los limoneros, desfondé el terreno con un tractor y en el mes de Abril del mismo año planté naranjos NIUWOL y allí terminaron 14 años de limoneros en mi pequeña finca.
Tampoco con los naranjos tuve mucha suerte, el que me los vendió  se ve que lo que quería era vender
porque me dijo que los pusiera a tres metros uno de otro, y yo, confiando en él, le hice caso. A los pocos años tuve que quitar uno sí y otro no, porque se juntaban unos con otros. Pero no quedó todo resuelto con esa operación, aquella variedad de naranja se adelantaba mucho pero no maduraba, y entonces había que "desverdizarla" en las cámaras, pero no daba el color apropiado para el mercado.
Tuve que reinjertar todos los árboles a otra variedad, la NAVELINA, naranja temprana y muy buena. Así han pasado 26 años con la naranja, desde el año 1988 al 2014, pero escasamente daba esta naranja para cubrir gastos, y, por si fuera poco, llevamos dos años que el mercado no la demanda y los precios están por los suelos, qué solución le damos a esto, sigo como hasta ahora , o cambio a limón otra vez.
Hará cosa de un mes estuve hablando con el presidente de la cooperativa, Rafael Sánchez, para que me diera una idea sobre el caso, me dijo que naranja había mucha y que la demanda había bajado, y que el futuro de la naranja se veía muy oscuro. Lo mejor que puedes hacer es ponerlo de limón temprano o verna,  me dijo.
Me lo estuve pensando durante algunos días, lo comenté con mis vecinos de finca, uno de ellos ya lo ha pasado a limón y el otro me dijo que ya los tenía pedidos para ponerlos; así que, después de estos contactos, me fui a la cooperativa para hablar con el responsable técnico, Ramón, él me aconsejó poner limón temprano.
Hace menos de una semana, mi nuera me dijo si la podía llevar a la Opel para recoger su coche, le dije que sí y la llevé; cuando llegamos a la rotonda que hay justo donde está la Opel, entre Santomera y El Siscar, me vino a la cabeza una idea, y, cuando mi nuera se bajó del coche, le di la vuelta otra vez a la rotonda y me fui hacia El Siscar.
Al entrar al Siscar, a la izquierda, se lee un rótulo que pone ECONEX, aparqué a la derecha y, cuando el tráfico de vehículos me lo permitió, crucé la carretera y entré en el local,
Me atendió una mujer y le pregunté si allí se podían comprar plantones de limoneros, me dijo que sí. Después de hablar de precios y variedades, hice el pedido provisional, y después pasé por la cooperativa para hacer la petición de cambio de cultivo.
Así que, después de 26 años de cultivo de naranjos, otra vez vuelvo a poner limoneros; espero que en el próximo  mes de Abril me los sirvan y los deje puestos.
Cuarenta años hace que compré la finca, no es muy grande, tiene una superficie total de aproximadamente unos 7000 metros cuadrados, pero es donde me paso horas y horas entretenido, disfrutando de una cosa que siempre me gustó, plantar o sembrar, cuidar y regar las plantas, ver cómo florecen, cómo se forma el fruto, cómo madura y cómo se recolecta la cosecha. Mi pequeña finca me entretiene, me hace pasar el tiempo más feliz, la trato como si fuera un jardín. 

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